Narrador deportivo

EL NARRADOR DEPORTIVO RADIAL EN COLOMBIA

El narrador o relator deportivo en la radio

La radio en todo momento transmite información, expresiones, sentimientos, voluntades; después, genera distintas funciones a través del discurso. En esa dinámica interrumpida y temporal el mensaje que transmite el emisor introduce la significación, existe un propósito imaginativo-visual, en otras palabras, dicha significación implicaría la percepción del mensaje como si fuesen imágenes fotográficas.

De esta manera, la función que se le atribuye al narrar es enorme. El periodista Daniel Echeberry lo señala en su tesis de grado: “Narrar es contar una o varias acciones que suceden en un contexto determinado. En el caso de un partido de fútbol, es un juego donde se destaca el drama, la acción, la comedia, durante 90 minutos por parte del narrador”. A su vez, el narrador termina siendo “el temporizador de conocimientos y se sacrifica por perpetuar el detalle”.

El narrador es aquel que orienta al oyente en deportes bien acogidos por la radio como el fútbol, el boxeo o el ciclismo, utilizando relatos cronológicos de hechos en un periodo determinado. Por consiguiente, este personaje que se desenvuelve en el campo de la locución, es el que se encarga de transmitir todos aquellos eventos relacionados con la actividad física, pero requiere ciertas virtudes como el dinamismo e inclusión de sentimiento a la narración.

Transmisión de radio en el estadio El Campín

Transmisión de radio en el estadio El Campín

Las características del narrador deportivo radial

¿Cómo hacer para ilustrar al oyente mediante el sonido habitual de la radio?

La preparación es la clave de todo discurso radiofónico, basado principalmente en la memoria del comunicador oral, pero como dice Arturo Merallo: “Refugiarse en la mala memoria es una desafortunada e inútil justificación”. Por esto es indispensable preparar muy bien el discurso, aun si se usa gran parte de improvisación en el relato.

Entonces, para agilizar el relato descriptivo, el narrador debe identificar y mencionar oportunamente los nombres de los deportistas interactuando con la rapidez de las acciones, debe apelar a la memoria.

También, el narrador tiene que ser verdaderamente descriptivo, claro y detallado sobre una contienda deportiva. Debe lograr a través de la locución crear emociones. Dice William Zambrano sobre el narrador: “…debe emplear términos que impulsen a la imaginación (…) Debemos hacer que nuestro oyente pueda ver lo que describimos, trasladarlo a lugares, hacer vivir las situaciones”. Pues el narrador busca convencer con palabras, motivar al oyente para que siga escuchando y competir contra medios audiovisuales.

Respecto a la voz, este también es un aspecto importante, el tono y el talento para crear expresiones impactantes y la capacidad interpretativa del narrador. Aunque la acción no es lo único que se describe, porque es clave describir el entorno, o sea, ubicar al oyente.

Edgar Perea, relator Chocoano

Edgar Perea, relator Chocoano

De igual manera, el locutor en la parte académica, Luis Fernando Trujillo, lo caracteriza de la siguiente manera: “El locutor ha de poseer ciertas cualidades de vos microfónica, dicción perfecta, es decir, sin defectos fonéticos ni influencias dialectales. Además debe tener conocimiento de varios idiomas al menos la pronunciación de dos o tres, amplia cultura y capacidad de improvisar”.

De esta manera, el locutor recurre a varias estrategias para llevar su desempeño al máximo, por eso no son participes de programas de radio frecuentemente, debido a que su exclusividad está en el relato del deporte, el desplazamiento del audio a la imagen de cada quién.

El relato deportivo radial en Colombia

Desde los años veinte y treinta cuando se dio origen a la radio en Colombia, el deporte ha impulsado el medio radiofónico. Luego, para 1932 Ramón McCausland Pantoja, narró por primera vez un evento deportivo; se trató de un partido de fútbol entre Barranquilla y Nariño para la emisora HKE. Al cabo de seis años, Carlos Arturo Rueda C., probablemente el locutor deportivo más destacado de la historia de la radio en Colombia, cubrió los primeros Juegos Atléticos Bolivarianos.

Carlos Arturo Rueda en la revista Telerama

Carlos Arturo Rueda en la revista Telerama

Julio Arrastría, Alberto Piedraita y Eucario Bermúdez, luchaban por atraer oyentes en los 50tas

Julio Arrastría, Alberto Piedraita y Eucario Bermúdez, luchaban por atraer oyentes en los 50tas

Carlos Arturo Rueda, apodado ‘El Campeón’, formó la identidad del relato deportivo que aún persiste, aunque no en su totalidad. Él originó apodos de deportistas como Emilio ‘Cochise’ Rodríguez y Efraín ‘El Zipa’ Forero, personajes destacados que pasaron por sus cuerdas vocales. También, él poseía el atributo de describir ilustradamente la geografía nacional.

Posteriormente, el deporte comenzó a tomar fuerza de la mano de talentosos deportistas y relatores. Primero fue el boxeo y el beisbol, después llegaron las transmisiones de ciclismo como la Vuelta a Colombia en 1950, la cual era muy atractiva por sus virtudes netamente descriptivas. Cabe añadir que con la llegada del torneo de fútbol profesional en 1948, el locutor en sus modalidades de narrador o relator, comentarista y periodista, adquirió un amplio campo para desarrollar su actividad plenamente. Ahí fue cuando el deporte tomó más seriedad y se profesionalizó gracias al apoyo de las empresas privadas. Sin embargo, el fútbol tomó más auge al convertirse en un negocio rentable, mediático y masivo.

Nacieron relatores destacados como Carlos Arturo Rueda, Antonio Gaviria, Pastor Londoño, Marcos Pérez, Alberto Piedraita Pacheco, entre otros; que plasmaban paso a paso un sello narrativo particularmente atractivo. Rápidamente, llegó el relevo generacional con narradores como Edgar Perea, William Vinasco, Francisco ‘Pache’ Andrade, Rubén Darío Arcilla, Jorge Eliecer Campuzano, etc. Y ahora las voces son muy diversas, narradores como Luis Alfredo Hernández, Gustavo ‘Tato’ Sanín, Ramiro Dueñas, John Jairo Agudelo “Capitán Tolú” y muchos más; tratan de imponer su propio estilo sin olvidar las raíces alegres y emotivas del relato deportivo en la radio de Colombia.

Se nota que el esfuerzo de un locutor es inmenso, porque debe tener capacidad de improvisación, uso de un lenguaje culto y educado, además necesita de una voz radiofónica y dicción perfecta. Por último, con sus dotes ya nombrados tiene que transmitir, mediante el uso detallado de la descripción, imágenes a sus oyentes para que vivan el relato tanto sonoro como imaginativo.